jueves 11 de marzo de 2010

SCOTT WALKER POEMA

Sigo con lo mismo. Sigo con los poemas que nunca escribí. Que quise escribir. Con los grandes éxitos que nunca tuve. Sigo con poemas que me gustaría que fueran y no fueron. Que no son. Poemas como los que ya dije. Poemas que ya soñé. Poemas que se quedaron ahí. Ahí se quedaron. En el sueño. También me gustaría un poema como la voz de Scott Walker. Héroe hermoso y extraño. Scott. Aquí dejo apuntado ese poema no poema. Poema que no fue. Poema que podría ser. Poema que una vez más se queda en la idea del poema que podría haber sido. Jo. El poema Scott Walker. Eso es. Eso.





Si pudiera escribir con la voz de Scott Walker. Ay, si pudiera. Si pudiera escribir con la voz de Scott Walker escribiría un poema con el que se desmayarían las damas de pelo rubio, las damas de pelo moreno, las damas pelirrojas, las damas de todas las edades. Ay, si pudiera. Si pudiera escribir un poema tan delgado como era Scott. Tan elegante como era Scott. Si pudiera escribir un poema Jacques Brel a la anglosajona, que eso era Scott. Eso y mucho más. Mucho más era Scott. Era elegante y sobrio de la americana al alma. Al alma, Scott. Un poema épico como la garganta de Scott. Porque ese es mi Dios ahora. Mi único Dios. Un Dios delgado e iluminado. Si pudiera escribir un poema con la voz de Scott Walker lo haría. Pero no puedo. Lo intento y no puedo. No sé hacerlo. ¿Cómo se hará eso? No lo sé. Pero me gustaría tanto, tanto que no tengo palabras para decir cuánto me gustaría. Un poema que te acariciase como acaricia esa voz legendaria. Que te entrase en el cuerpo como te entra en la piel esa garganta para golpearte por dentro los pulmones y la carne. Ay, si pudiera. Si pudiera escribir un poema con la voz de Scott Walker lo haría, y el mundo temblaría, y los oyentes temblarían, porque mi poema tendría oyentes y no lectores, se arrodillarían y llorarían con las lágrimas de cuatro generaciones diferentes. Y todos dirían: “Gracias, gracias por tu poema. Es lo que estábamos esperando. Ahora lo que duele, duele menos. Ahora lo que amamos, lo amamos un billón de veces más”. Si pudiera lo haría. Pero no puedo. Y más que un poema, sería una oración. Y todos orarían conmigo. Orarían y se rasgarían la ropa. Y veríamos el corazón de todos en el suelo. El corazón de todos expuesto por todas las calles de la península ibérica. Como una ofrenda. Como en un streptease integral del alma. El alma Scott Walker. Sería una oración tan grande, tan inmensa sería la oración, que nadie dispararía ya a nuestros corazones, y todos tendrían la palabra “Piedad” suspendida en los labios, rebosando en sus lenguas. Y habría tanto amor en el planeta tierra que tendríamos que buscar otro lugar para vivir tranquilos. Porque en este no se podría, no se podría, porque todo brillaría demasiado, como diez mil soles enfocando hacia nosotros, así brillaría todo, porque sería este un mundo tan ebrio como compasivo. Así sería. Y todo por la voz de Scott, por la voz de Scott Walker, nuevo Mesías de la poesía española. Y Olé.

12 comentarios:

  1. y habría varios tipos de poemas-Scott Walker, porque Scott Walker son muchos Scott-Walker: la estrella del pop de los sesenta, el lánguido crooner de baladas country o... el abismático nigromante de los últimos tiempos, artífice de un disco cada diez años, discos cada vez más periféricos y epiteliales, más extrañados y entrañados, en una insularidad radical y una feroz independencia. Un poema como la voz del último Scott Walker desde luego haría temblar muchos cimientos. O quizá no: la poesía española, amigo Dillinger, tiene bozal y está demasiado anestesiada.

    salut

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  2. El día que escuché "Farmer in the city" por primera vez sentí frustración por no ser Scott, pero al menos pensé que no todo estaba inventado en la poesía.

    Poco más puedo decir. Este hombre siempre me deja en trance, con la mente en blanco.

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  3. Hola, amigo Stalker. Veo que está usted puesto al día del señor Walker. De todos los Walker que ha sido Scott. Porque dice usted bien, ha sido muchos. Y este último es un personaje radical y oscuro, con esas grabaciones en las que suenan sus puños golpeando un pedazo de carne. No hay duda, tienen mucho en común el señor Stalker y el señor Dillinger, cada día descubro algo más.
    !Que tiemblen los cimientos, que tiemblen de una vez! Un abrazo.

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  4. ¡Que tiemblen! ¡Que tiemblen!

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  5. Es que los Walkeritos (o Walkeriños) nos reconocemos desde lejos, sr. Dillinger.

    Va otro abrazo.

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  6. Voy a leer algo más de Scott Walker para que me admitas en tu club, porque veo que es muy selecto, quizá no sa digan...vete tú a saber con la de cosas extrañas que suceden en estos mundos.

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  7. Que tiemblen, Anónimo, que tiemblen.


    Nos reconocemos, Stalker.


    Madison, escuche o no a Scott Walker, sabe que usted siempre es bienvenido a este club. Aunque nunca está de más escuchar a Scott, porque canta de maravilla.

    Un saludo.

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  8. Son las mañanitas del rey Engel...precisamente nos hemos levantado en casa con ganas de dedicarle el día (y juro que no somos la familia Trapp). Uno de nosotros -no yo- dedicó el año pasado a ir cada sábado al gimnasio con sus cascos (sus propios cascos, se dice) a oír 'Climate Hunter entero'. Cuando se terminaba volvía. Puedo corroborar que eso ha cambiado su carácter pero no su cuerpo. Hecho real.

    ¿Si pongo un link a este artículo en facebook infrinjo algún protocolo, señor Dillinger?

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  9. Saludos Cuaderno Célinegrado, y bienvenido a este diario, que es ya su casa.

    Puede poner usted el link cuando desee en facebook y donde le plazca, faltaría más.

    Un saludo Dillingeriano.

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  10. Pero después leer algo más sobre su persona y escuchar su voz, es otra cosa oye, vengo renovada.
    Buena noche de sábado Dillinger

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  11. le aplaudo; a estas alturas scott walker es todo un poema

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  12. Saludos Madison y saludos J.M. Y larga vida a Scott.

    D-I-L-L-I-N-G-E-R

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